ALAS MARIPOSA
reinó en un hueco caparazón
no vivo de razones,
corro entre la noche,
escapando de mi misma
por ser fugitiva,
de la culpa o condena.
Juego a ser dueña,
pero soy vísceras para buitres,
un simple ósculo en un pecho cercenado,
una quemadura que no deja cicatrices.
Esa misma niebla,
nos hace uno,
no somos máscaras,
no somos tormenta,
príncipe dorado,
rompe cada uno de mis muros
con amapolas y astromelias...
© Emilia Justiniani - CHICA PROZAC
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarUn poema que lleva el pulso poético, el lienzo sentimental y la particular mirada de la poeta sobre el absurdo mundo en el que vivimos. Sin duda, Emilia Justiniani nos recuerda a la lírica de autoras de la talla de Blanca Varela, Alejandra Pizarnik y Gabriela Mistral.
ResponderEliminar